Amador Beissel Camín / Presencia-ausencia

Con el ciclo de exposiciones Presencia-ausencia, pretendemos mostrar, recordar y poner en valor las obras de destacados artistas ya fallecidos, pertenecientes a las colecciones del museo.

En este caso lo hacemos a través de una treintena de piezas de tres importantes autores que, nacidos en la década de 1920, realizaron fundamentales aportaciones a la escultura contemporánea española de la segunda mitad del siglo XX, como son Amador, Beissel y Camín.

Amador Rodríguez (1926-2001), aunque nacido en Ceuta, estuvo desde su infancia vinculado a Cangas del Narcea, de donde procedía su familia. Fue uno de los máximos representantes de la abstracción geométrica. Inició sus investigaciones sobre la desocupación de los cuerpos geométricos influenciado por Jorge Oteiza. A partir de 1967, primero el cubo y después la esfera y el cilindro se convirtieron en los motivos principales sobre los que reflexionó en su obra, cargada de rigor matemático no exento de poesía.

Como Amador, Christa Beissel (1924-2005) es reconocida como una artista asturiana, y particularmente gijonesa, a pesar de haber nacido en Alemania. Beissel vivió en Gijón desde 1955 y fue aquí donde maduró como artista abierta a todas las disciplinas, completando una rigurosa formación académica inicial recibida en Baviera. Su obra está marcada por una profunda y lírica reflexión sobre el hombre, la naturaleza y el cosmos.

Nacido en Gijón y radicado en Villaviciosa desde 1976, después de un largo periplo madrileño, Joaquín Rubio Camín (1929-2007) fue un artista prolífico y multidisciplinar: pintor, escultor, fotógrafo, diseñador… Fue Premio Nacional de Pintura y Premio Nacional de Escultura, arte este último del que se constituyó en destacado renovador con su orientación abstracta y constructivista, y de forma muy especial con su investigación alrededor del angular. Tanto Amador como Camín representaron a España en sendas Bienales de Venecia.

Los tres artistas mantuvieron una estrecha amistad e igualmente una estrecha colaboración con el Museo Evaristo Valle, donde su obra está bien representada merced a su generosidad.

La exposición podrá visitarse entre el 5 de mayo y el 30 de junio de 2019.