Programas Educación Infantil

Para esta etapa educativa hemos elaborado dos circuitos diferentes, pensados especialmente para que los más pequeños disfruten de unos de sus primeros contactos con el mundo de los museos y el arte, y salgan del Museo Evaristo Valle tras haber vivido una experiencia enriquecedora y divertida en la que lo lúdico y el aprendizaje a través del contacto directo cobran un papel esencial.

CIRCUITO 1: CIRCUITO DE PERCEPCIÓN DE LA NATURALEZA Y EL ARTE.

Parte I: ¡LA MAR DE DIVERTIDO!

En este circuito, conoceremos a Evaristo Valle y descubriremos que una de las cosas que más le gustaba pintar era el mar; el mar de Asturias. También, de la mano de Pedro el pescador descubriremos las historias que nos cuentan los cuadros, visitaremos una fascinante colección de conchas llenas de colorido. Hablaremos de lo que vemos en los cuadros, pero también de lo que no podemos ver. ¿Qué animales se esconden el mar que pinta Evaristo? ¿Vería Pedro una sirena alguna vez? Habrá música y  finalizaremos el recorrido con una actividad plástica.

Parte II: UN JARDÍN LLENO DE VIDA… ¡Y DE ARTE!

En esta parte, recorreremos el jardín descubriendo sus secretos. En el recorrido, además de la vista, utilizaremos el tacto, el oído y  ¡Hasta el olfato! en un circuito dedicado a la percepción, planteado como el mejor acercamiento de los más pequeños a la naturaleza. Viviremos el jardín de forma intensa, y conoceremos a sus habitantes: árboles, flores, insectos, ardillas, pájaros… ¿Y estas cosas tan raras?  ¡Son esculturas!

 

CIRCUITO 2: CIRCUITO DE PERCEPCIÓN DE LA NATURALEZA Y EL ARTE.

 Parte I: COLORÍN COLORADO

En este circuito conoceremos a Evaristo Valle y hablaremos de uno de los elementos más importantes para los pintores… ¡Los colores! Los cuadros de Evaristo están llenos de colores, porque le gustaban mucho. Nos vestiremos de colores, contaremos un cuento muy divertido y colorido con los cuadros del pintor, observaremos los cuadros de Carnaval y formaremos una orquesta para que los personajes bailen un poquito. Finalizaremos con una actividad plástica en la que nosotros mismo crearemos los colores… ¡Qué divertido!

Parte II: UN JARDÍN LLENO DE VIDA… ¡Y DE ARTE!

 En esta parte, recorreremos el jardín descubriendo sus secretos. En el recorrido, además de la vista, utilizaremos el tacto, el oído y  ¡Hasta el olfato! en un circuito dedicado a la percepción, planteado como el mejor acercamiento de los más pequeños a la naturaleza. Viviremos el jardín de forma intensa, y conoceremos a sus habitantes: árboles, flores, insectos, ardillas, pájaros… ¿Y estas cosas tan raras?  ¡Son esculturas!